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#AhoraSuena:
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Una soledad encarnada, dejan aquellos que se adelantan.

Quizá en México tengamos la buena fortuna de no haber sufrido la partida de demasiados exponentes del rock nacional. Muchos de ellos, si bien maduros, continúan sus andanzas en este plano terrenal. Algunos de ellos todavía regalándonos música, algunos otros ya entregados a la vida tranquila del retiro. Sin embargo, la evolución musical de las bandas mexicanas ha dibujado ya una presencia imborrable en la historia del rock en español. Como siempre ocurre, todo sistema que evoluciona tiende también a la muerte: aquella paradoja musical donde el rockero iniciado “cuelga los tenis” como paso necesario para elevar su legado al rango de leyenda.

Con motivo de nuestro Día de Muertos, en IWEY te presentamos: 4 muertes significativas en el rock mexicano. Cabe señalar que el orden es meramente cronológico, nunca en grado de importancia (no se podría aspirar a semejante consenso). También se eleva una disculpa anticipada por aquellos músicos que tuvieron a bien morir, y que no aparecen en la siguiente lista. Larga vida al rock mexicano.


Rodrigo Eduardo González Guzmán, “Rockdrigo”.
(Tamaulipas, Mx 1950-1985)

Tras emigrar a la Ciudad de México, Rockdrigo inició un largo peregrinaje en los vastos caminos del rock urbano y folk. Contribuyó a una generación en esencia, contestataria. Su retórica rebelde desde el gris citadino, lo hace recordar como el “Bob Dylan mexicano”. Una de las miles de luces apagadas por el temblor de 1985, nuestro trovador urbano tejió un legado musical que nada tiene que ver con su vástago, Amandita.


Luis Güereña
(Tijuana, Mx 1959-2004)

Miembro fundador de Tijuana No!, entre muchas otras bandas. Líder nato y activista, Güereña luchó por derechos laborales en México y EUA, muchos de ellos concernientes a la población yaqui del norte de México. Su terca intención de hablar sobre los asuntos de frontera es ahora particularmente actual y pertinente.


Rita Guerrero
(Jalisco, Mx 1964-2011)

Es justo decir que se trata de una de las muertes más significativas para el rock nacional; el hueco que dejó tras su partida no ha logrado invocar otra presencia del mismo tamaño, del mismo calibre. La Santa Sabina hubiera sido relegada al olvido de no haber contado con ella. Su voz es legado imborrable de un México que empezaba a mudar de piel al ritmo de una promesa musical que se acercaba a la rebeldía, hablaba con ella, la entendía. Su participación con expresiones socio-culturales (EZLN, Canal 22) le otorgó el rango de activista con voz de mando. El rock nacional hoy te recuerda, Jefa Rita.


Everardo Mujica Sánchez, “Lalo Tex”
(Tlaxcala, Mx 1960-2016)

Dueño de un talento que sobrepasó el estereotipo rockero que tanto le comentaba su madre: “…mira Lalito, es que los rocanroleros deben ser fuertes, guapos, altos…”. Everardo, junto con su banda familiar, Tex Tex, se limitó a hacer lo que sabía hacer: rocanrolear. El denominado “Muñeco” en la escena del Rock nacional de los 80´s y 90´s del siglo pasado, tradujo las vibras del rock a lo que él llamó el rock ejidal, más que urbano, pues sus letras siempre hablaron del mundo cotidiano de una sociedad empobrecida en lo material, pero rica en lo vivencial. ¡Salve, oh Muñeco! Ya lo anunciabas: te vas a acordar de mí.


 por Carlos Freeman: @caufree
(Un Hombre Libre)


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